00:00

ACOSO MORAL: UNA DIMENSIÓN DEL RIESGO PSICOSOCIAL

Nuestra aproximación sitúa el acoso moral como un problema derivado de la organización del trabajo; junto a soluciones individuales como la indemnización del daño, se propone la prevención y por tanto un cambio de las estrategias empresariales de gestión de la fuerza de trabajo hacia una organización del trabajo más justa y democrática.
Origen
Las actuales estrategias empresariales de organización del trabajo, apoyadas por la desregulación de las condiciones de trabajo a la que los gobiernos nos someten, convierten los derechos en privilegios, y hacen que los ámbitos de discrecionalidad de los que tienen poder en la empresa aumenten. Concretamente someten nuestro día a día a una total indefinición, lo que incrementa las posibilidades de abusos de poder de una(s) persona(s) que tienen el control de aspectos de nuestro trabajo que pueden dañarnos.
El contenido y las condiciones de trabajo pueden variarse contra la voluntad de los trabajadores y trabajadoras (nos pueden cambiar las tareas y responsabilidades, nos pueden obligar a hacer tareas innecesarias, pueden variarnos el horario o el turno, nos pueden cambiar de centro de trabajo, pueden obligarnos a ir a trabajar días no previstos).
La flexibilidad precarizadora imperante en tanto nos sustrae el control es terreno abonado para el acoso moral.
A ello hay que sumar que las estrategias empresariales de organización del trabajo imponen condiciones de trabajo diferentes y desiguales en una misma empresa y establecen la competitividad individual como forma de relación entre la población trabajadora. Ello impide la ayuda y el apoyo entre compañeros y unas relaciones sociales saludables, que es la única recompensa (junto con el salario) que tienen una gran proporción de trabajadores: aquellos y aquellas que hacemos trabajos de ejecución, sin contenido.
Pero además si no hay apoyo no hay solidaridad, nos dividen y entonces es más fácil el acoso moral.
En definitiva, son terreno abonado para el acoso moral la falta de control de la población trabajadora respecto del contenido de las tareas y de las condiciones de trabajo, y la falta de apoyo social en el trabajo.
En este contexto y atendiendo a los casos de acoso moral que nos llegan al sindicato, la aproximación al acoso moral laboral desde la perspectiva de la prevención nos lleva a señalar que las deficiencias en la organización del trabajo son la base del acoso moral en el trabajo.
Concretamente, las deficiencias más relevantes de la organización del trabajo en relación con el acoso moral tienen que ver con: la falta de definición de los objetivos, autonomía y responsabilidades en el ejercicio de nuestro trabajo (claridad de rol) – ello posibilita por ejemplo dar al acosado/a tareas que corresponden a una categoría laboral inferior, inventar una nueva tarea… la falta de adecuación de la información que recibimos para hacer bien nuestro trabajo y su proyección de futuro (previsibilidad), - ello posibilita por ej. negar al acosado/a la formación necesaria para realizar correctamente una nueva tarea… el diseño de puestos de trabajo que implican para el/la trabajador/a un reducido o inexistente margen de decisión y autonomía respecto al contenido y a las condiciones de trabajo (control/influencia), - ello posibilita por ej. dar al acosado/a demasiado trabajo o demasiado poco, obligarle a usar un método que no comparte, cambiarle la ubicación, obligarle a quedarse dos horas más cada día ... la inseguridad en las condiciones de trabajo (temporalidad en la contratación, distribución irregular de jornada, salario variable…) (inseguridad), ello permite por ej. Que al acosado/a le varíen el turno, le obliguen a ir un día no previsto, le cambien de tareas, le cambien de centro de trabajo contra su voluntad… la exigencia de realización de tareas que entran en conflicto con las normas y valores profesionales y personales (conflicto de rol), ello permite por ej. que al acosado/a se le obligue a hacer trampas, a hacer la vista gorda, no decir todo lo que sabe porque perjudicaría a la empresa... la competitividad como forma de relación entre compañeros/as frente a potenciar el apoyo y el refuerzo (apoyo social), por ej. ello lleva a que no se convoque al acosado/a a reuniones de trabajo, a que los compañeros tengan prohibido ayudar al acosado/a,...el diseño de puestos de trabajo aislados o que imposibilitan la relación con los/as compañeros/as (relaciones sociales), ello permite por ejemplo que al acosado/a se le obligue a trabajar en una habitación apartada del resto de sus compañeros, en un lugar muy ruidoso…
la ausencia de capacitación para gestionar personas y de preocupación por la salud y el bienestar en el trabajo de directivos, mandos intermedios y encargados (calidad de liderazgo), por ejemplo el jefe inmediato no planifica bien el trabajo, agrede verbalmente al acosado/a,…
Estas deficiencias en la organización del trabajo son factores psicosociales de riesgo que pueden identificarse claramente, a través de la evaluación correspondiente y deben aplicarse medidas para eliminarlos, tal y como prevé el Decreto 291/07 en lo que refiere a la prevención de riesgos laborales.
Podemos considerar el acoso moral laboral como un riesgo laboral, derivado de las condiciones de trabajo, cuyos efectos en la salud son daños derivados del empleo y es una obligación empresarial prevenirlo.
Se produce, usando las deficiencias en la organización del trabajo, de forma repetida y frecuente en el tiempo.
Lo que diferencia el acoso moral de otros problemas derivados de la organización del trabajo es la intencionalidad de causar daño, la focalización en una o varias personas, la repetición, frecuencia y continuidad en el tiempo.
Si no se dan estas características, hablaremos de factores de riesgo psicosocial derivados de la organización del trabajo, pero no estaremos ante un caso de acoso moral.
Las deficiencias en la organización del trabajo y la intencionalidad de causar daño son la base necesaria para que podamos hablar de acoso moral.
De todos modos, el elemento fundamental es la organización del trabajo, puesto que si hay intención de causar daño pero la organización del trabajo no puede ser usada como elemento hostigador no se dará el acoso moral.
Esto significa también que la personalidad individual y social del acosador o de la víctima no es la base del problema.
Si no hay deficiencias en la organización del trabajo que permitan causar daño a un trabajador/a, no habrá acoso aunque en la empresa hayan psicópatas, perversos, sexistas o racistas, trabajadores que siempre ven el vaso medio vacío. Tener presente este aspecto, es fundamental para intervenir positivamente, en perspectiva de salvaguardar al/la trabajador/a especialmente sensible (individual o socialmente) al riesgo de acoso moral.
¿Cuándo hay acoso moral?
Diversas instituciones y autores en la definición que hacen de acoso moral incluyen límites temporales, (cuando han pasado seis meses de acciones realizadas al menos una vez por semana). ¡
La pregunta es para quién es aceptable el límite y además, lo importante es prevenir el riesgo.
¿Cómo se da el acoso moral?
Observamos que hay tres fases en las estrategias de acoso moral:
Fase invisible
Es una fase que socialmente está aceptada y que generalmente nadie identifica a priori como acoso moral. Entendemos que las modificaciones en nuestras condiciones de trabajo forman parte de las reglas del juego, aunque nos hagan daño. La reinante adaptabilidad de los trabajadores a las exigencias empresariales, hace que aunque sea una exigencia hostil, no la tomemos como un acto de acoso moral. Las estrategias que se utilizan en esta fase tienen que ver con la organización del trabajo y por lo tanto son sutiles.
Fase explícita
En esta fase se empiezan a producir alarmas y generalmente es cuando el afectado/a solicita ayuda. Empieza a ser visible el problema porque ya se ha usado demasiadas veces de forma focalizada las deficiencias en la organización del trabajo y se producen acciones que no están socialmente aceptadas. Consisten en atentar contra la esfera personal e incluso contra su vida privada y familiar (el acosador/a difunde rumores, se burla de su estilo de vida, critica sus adscripciones políticas o sus creencias religiosas…).
Fase violenta
Esta es una fase muy avanzada. como forma de acoso moral se producen agresiones de todo tipo (agresiones verbales, agresiones físicas, proposiciones sexuales…). El acosador insulta, grita, amenaza al trabajador/a acosado/a.

PROPUESTAS SINDICALES DE PREVENCIÓN
FRENTE AL ACOSO MORAL:

Para que una situación de acoso moral en una empresa no se produzca o no se vuelva a producir, hay que exigir la modificación de las condiciones de trabajo.
La base para ello, para la prevención en origen, es la identificación de los factores de riesgo psicosocial, mediante su evaluación y la aplicación de medidas para eliminarlos.
Pero la evaluación de riesgos no es la finalidad de la prevención, es la base para que la prevención funcione. Nuestra acción sindical en las empresas nos tiene que permitir ser capaces de:
Garantizar que en las evaluaciones de riesgos se evalúan también los riesgos derivados de la organización del trabajo (riesgos psicosociales).
Exigir que se organice el trabajo en las empresas de una forma saludable, mediante la puesta en marcha de medidas concretas que tiendan a:
Fomentar el apoyo social entre los trabajadores/as, potenciando el trabajo en equipo y la comunicación frente a la competitividad y el aislamiento.
Fomentar la claridad y transparencia organizativa, definiendo los puestos de trabajo y las tareas asignadas a cada uno/a, así como los roles de cada persona. Promocionar la autonomía, potenciando nuestra participación a la hora de tomar decisiones relacionadas con los procesos y métodos de trabajo, el ritmo de trabajo, los tiempos de trabajo,…
Proporcionar toda la información necesaria, adecuada y suficiente para el correcto desempeño de nuestro trabajo.
Garantizar el respeto y el trato justo a las personas, proporcionando estabilidad en la ocupación y salarios justos de acuerdo con las funciones y calificación del puesto de trabajo. Garantizando así mismo la equidad y la igualdad de oportunidades entre géneros y etnias. Exigir que desde la dirección de la empresa, se realice una definición y publicación de la política empresarial. Que se realice una declaración de rechazo frente a acciones tipificadas como acoso moral: rechazo al uso de la organización del trabajo para dañar a un trabajador, rechazo de cualquier forma de intimidación, violencia verbal o física.

RECUERDA QUE:
LA PREVENCIÓN DEBERÍA PLANIFICARSE PARA MAXIMIZAR Y POTENCIAR LOS “FACTORES DE PROTECCIÓN” Y PARA AVANZAR HACIA LA REVERSIÓN Y LA REDUCCIÓN DE LOS “FACTORES DE RIESGO” Riesgo, en general, es toda circunstancia que aumenta la probabilidad de que suceda algo que valoramos como negativo.
En el caso de los riesgos laborales es la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado de su trabajo.
En los últimos años hemos asistido en el panorama de la seguridad y salud en el trabajo a la emergencia de los estudios y análisis de lo que se ha denominado “nuevos riesgos” y dentro de ellos los que se consideran de carácter psicosocial.
Los riesgos o “factores de riesgo” psicosociales se han definido por la OIT como “las interacciones entre el contenido, la organización y la gestión del trabajo y las condiciones ambientales, por un lado, y las funciones y necesidades de los trabajadores, por otro. Estas interacciones podrían ejercer una influencia nociva en la salud de los trabajadores a través de sus percepciones y experiencia.”

La acción sindical preventiva se dirige a dos grupos de factores:
ORGANIZACIONALES
Promover y facilitar la participación de los trabajadores en la organización del trabajo, sobre todo en lo que respecta a su situación concreta de trabajo.
Garantizar mecanismos justos participativos y transparentes de selección de personal y de promoción funcional (ascensos) en la empresa.
Evitar un sistema jerárquico autoritario y/o paternalista.

Identificar de forma precisa las funciones de los trabajadores/as, y especialmente evaluando los posibles conflictos de competencias.
Diseñar canales fluidos de comunicación en todos los niveles.
Incluir en la política institucional el rechazo al acoso laboral y la violencia psicológica.
Promover el contacto social y la cooperación.
Promover el desarrollo personal y la profesionalidad.
PSICOSOCIALES
Elaborar e implementar mecanismos de motivación que garanticen el reconocimiento social de los trabajadores/as.
Rediseño de tareas, especialmente aquellas excesivamente monótonas y/o repetitivas.
Implantación de una adecuada política de formación que contenga:
Habilidades para el desarrollo del trabajo.
Habilidades sociales en comunicación, asertividad, empatía y técnicas de trabajo en equipo.
Prevención de riesgos laborales, especialmente psicosociales.
Habilidades en resolución de conflictos.

DE TODAS LAS ACCIONES PREVENTIVAS DESTACAMOS ESPECIALMENTE:
COMUNICACIÓN:

La gestión integral de comunicación interna es la posibilidad de prevención del eje de exclusión del acoso laboral o de la violencia psicológica en el trabajo. Esto es así porque como premisa de trabajo integra. Integra audiencias distintas al circuito de comunicación, establece canales de distinto soporte según los objetivos de comunicación, incorpora la escucha como control de gestión, y el desarrollo de habilidades de comunicación como estrategia de sostén.
DESARROLLO DE HABILIDADES PARA LA RESOLUCIÓN DE CONFLICTOS:
Es normal que aparezcan conflictos interpersonales en cualquier empresa como consecuencia de la existencia de grupos y personas que frecuentemente tienen intereses y objetivos distintos e incluso contrapuestos. Debido a esto surgen problemas puntuales, roces o incluso choques que bien pueden solucionarse de forma positiva a través del diálogo, o que por el contrario pueden constituir el inicio de un problema más profundo que tiene posibilidades de llegar a constituirse en hostigamiento como inicio del acoso laboral.
MEDIDAS DE CARÁCTER INFORMATIVO:
Pueden articularse medidas de carácter preventivo hacia los trabajadores con el objeto de que conozcan el fenómeno, dándoles guías claras sobre como identificar el problema, sobre los daños a la salud que produce, así como técnicas sistemáticas y ordenadas de información que permitan construir un registro de datos donde se contengan de la forma más detallada posible los hechos, comportamientos y actitudes negativas que sufra un trabajador.

PROPUESTAS SINDICALES DE INTERVENCION
FRENTE AL ACOSO MORAL:

Para la acción sindical en salud laboral, tenemos diseñada una estrategia de intervención que nos sirve para abordar riesgos de accidentes de trabajo (seguridad), riesgos de enfermedades profesionales (higiene) y como no, también los riesgos ergonómicos y psicosociales.
Nuestra intervención en la empresa debe pasar por los siguientes ejes:
CONVERTIR EN VISIBLE, LO INVISIBLE
LO INDIVIDUAL en COLECTIVO
PERCEPCIÓN en ACCIÓN
La Protección de la integridad física y moral de sus afiliados es, por supuesto la primera razón del compromiso sindical en la lucha contra la violencia en los lugares de trabajo, sobre todo porque gran parte de los casos de acoso es perpetrada por superiores jerárquicos. Pero esa lucha se une a otras: la lucha contra la precariedad y por la libertad sindical, tan esencial como las anteriores.
Si bien es claro que detrás de cada caso, hay un compañero/a con un rostro, una vida y un sufrimiento, para el sindicato es esencial evitar quedar atrapado en la lógica de encontrar soluciones individuales. Mas allá de los procedimientos para las denuncias es necesario abordar los problemas de la organización del trabajo, a fin de no correr el riesgo de que el colectivo avance hacia una mayor desintegración de las identidades colectivas.
Por ello medicar el sufrimiento o penalizar el acoso no es suficiente.
Es necesario reconstruir las solidaridades. Porque el desarrollo del acoso psicológico es también un síntoma de la debilidad de las respuestas sindicales.
Por ello nuestra propuesta se basa en el análisis de factores colectivos vinculados a la organización del trabajo, dando prioridad a un enfoque colectivo de la prevención y estipulando asimismo un procedimiento de mediación.
--------------
RECUERDA QUE:
Tomando como punto de partida un concepto netamente preventivo, entendemos por acoso laboral:
“Toda conducta que realizada con cierta reiteración y sistemáticamente, sobre una persona o grupo de personas en el ámbito laboral, pueda llegar a lesionar su dignidad o integridad, a través de la degradación de las condiciones de trabajo y creación de un ambiente intimidatorio, ofensivo u hostil, cualquiera que sea el motivo que lleve a la realización de esa conducta, ya sea realizada por compañeros de trabajo – acoso “horizontal”- ya por superiores – acoso vertical descendente -, o personas sujetas a su dependencia – acoso vertical ascendente.”
Entendemos por violencia psicológica:
“Todo incidente en el que se abusa, amenaza o agrede a las personas, en circunstancias relacionadas con su trabajo, que implican una amenaza o intimidación explícita o implícita a su seguridad, bienestar y salud.”
El 13º y 14º Congresos de FUS al igual que el 9º y 10º Congresos del PIT-CNT han resuelto:
1. Profundizar el abordaje realizado en el tema acoso moral en el trabajo, reconociendo los avances alcanzados con especial énfasis en los ejes de:
· Investigación multidisciplinaria y relevamiento de información.
· Promover la inclusión de esta problemática en las comisiones tripartitas y bipartitas de Salud y Seguridad en el trabajo.
2. Promover la Negociación Colectiva como herramienta fundamental que limite el uso abusivo por parte de los empleadores del poder disciplinario y de dirección, en tanto promueve y genera la violencia psicológica en la relación de trabajo.

VALORACIÓN INTERVENCIÓN Y ACCIONES
Los casos de acoso laboral que se presentan son muy variados por lo que elaborar estrategias de intervención válidas para todos los casos es una tarea casi imposible. Es por ello que proponemos en todos los supuestos una serie de elementos fundamentales en la resolución de la inmensa mayoría de los casos de acoso.
Es precisamente la dificultad que entraña la identificación, lo que determina la necesidad de valorar todos y cada uno de los presuntos casos de acoso que aparezcan, para proceder posteriormente a identificar aquellos que realmente puedan ser catalogados de tales.
Si del resultado de la evaluación se desprende que lo sucedido en la empresa es acoso, es necesario conocer cuanto antes la fase de desarrollo en que se encuentra, con el objetivo prioritario de valorar la necesidad de apartar al trabajador del foco.
La situación debe ser denunciada ante los empleadores, si existen ámbitos bipartitos en ellos, en particular en la Comisión de Salud Laboral.
Esta comunicación debe ser realizada en forma escrita, con asesoramiento profesional y solicitando una copia de recibida.
Exigir el derecho del trabajador de reclamar la presencia de un representante sindical en cualquier reunión en la que se aborde el asunto.
EL OBJETIVO PRINCIPAL ES LA RESTITUCIÓN DEL TRABAJADOR A LA SITUACIÓN ANTERIOR AL ACOSO, exigiendo para ello la puesta en práctica de las facultades de organización, dirección y si es necesario disciplinarias de la empresa.
Si la empresa no muestra intención de colaborar con los representantes de los trabajadores, o si argumentan que no tienen nada que ver con el problema, remitiéndolo al ámbito de la vida privada de las partes, o si detectamos que el acoso laboral forma parte de una estrategia empresarial preconcebida, con el objetivo oculto de deshacerse de ciertos trabajadores, RECURRIREMOS A LA INSPECCIÓN GENERAL DEL TRABAJO y/o A LA VÍA JUDICIAL.
A nivel de la Justicia Laboral demandaremos la INVERSIÓN DE LA CARGA DE LA PRUEBA.
APOYO, DERIVACIÓN Y CONTENCIÓN · Los delegados sindicales deben, con asesoramiento legal, apoyar a la persona acosada en los casos en que hay evidencia de que el fenómeno se está desatando, prestándole en todo momento el asesoramiento y la cobertura necesaria, informándole puntualmente y en cada paso el estado de las actuaciones que se están llevando a cabo. · Así mismo con el apoyo de la Secretaría de Salud Laboral y Medio Ambiente del PIT-CNT si es necesario se orientará al trabajador/a hacia los servicios de asistencia donde se cuente con profesionales formados en la materia. · Un recurso fundamental de apoyo es el grupo de trabajo sobre acoso moral laboral, perteneciente a dicha Secretaría, que funciona en el local del PIT-CNT los viernes a las 16 y 30 horas.
La Comisión deja expreso el agradecimiento a los compañeros Cecilia Miller y Hugo Echenique, integrantes del Equipo que se especializa en la materia dentro de la Secretaría de Salud Laboral y Medio Ambiente del PIT-CNT, ellos aportaron el presente material y contamos en todo momento con su inestimable apoyo.

Comisión de Salud Laboral y Seguridad Social de COFE