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DOCUMENTO ANÁLISIS DE SITUACIÓN

APORTE A LA DISCUSIÓN EN LOS SINDICATOS

Marzo 2017

PROLOGO
UNA GRAN NECESIDAD PARA EL MOVIMIENTO SINDICAL

Un conjunto de Sindicatos, Orientaciones Sindicales, y Agrupaciones de diferentes Sindicatos estamos preocupados por la falta de profundización en la discusión política en nuestra Convención, ya que quisimos discutir en los ámbitos orgánicos de dirección como lo son el Secretariado Ejecutivo, y la Mesa Representativa sin poder concretarlo. Esto sucedió porque los compañeros que representan a las Orientaciones Mayoritarias en el Secretariado entendieron que no era el momento político para dar esta discusión, argumentando que esa debe ser una discusión para el Congreso.
Por otro lado la Mesa Representativa Nacional Ampliada, otra vez en una votación dividida y muy pareja, resolvió aprobar el Plan de Acción el cual se presentó verbalmente y donde no se profundizó en un diagnóstico de Balance y Perspectiva que permitiera caracterizar el momento, la etapa y fundamentalmente al gobierno. Por todo lo antes expuesto, entendemos necesario hacer llegar nuestra visión al conjunto de los sindicatos con el objetivo de intentar profundizar este debate el cual nos parece absolutamente necesario para encarar el Plan de Acción de este año que sin dudas va a ser muy particular. Para esto hemos elaborado un documento que no intenta establecer una verdad absoluta, sino simplemente una visión consensuada por varios actores del PIT CNT. Este documento es un documento en construcción por lo cual está abierto a diferentes opiniones y el objetivo del mismo es aportar al debate para fortalecer la unidad del Movimiento Sindical.

 

Introducción

A fines del año pasado en el Secretariado Ejecutivo del PIT CNT se leyó un documento el cual suponemos reflejaba la opinión de las corrientes mayoritarias y en el que se pretendía dar respuesta al mandato de la Mesa Representativa, la cual había encomendado a este cuerpo tal cometido.

Como no tuvimos oportunidad de participar de la elaboración de dicho documento, solicitamos que se nos diera unos días para poder estudiar, y digerir los planteos que allí se expresaban. 

En tal sentido luego de haber analizado este documento vimos que si bien compartíamos algunos conceptos, en otros teníamos matices y en algunos diferencias sustanciales, por lo cual, al no haber participado de la redacción de ese documento entendimos que no era adecuado corregir el mismo haciendo nuestros aportes, sino que nos parecía mejor plantear un nuevo documento que reflejase nuestra opinión.

Al presentar nuestro documento se generó un debate en el secretariado, donde se marcaron las diferencias y se acordó no presentar los documentos a la última Mesa Representativa del año, para darnos un tiempo más largo de discusión y ver si se podía llegar a algún nivel de consenso.

En las primeras reuniones del Secretariado de este año se resolvió crear una comisión para intentar consensuar las diferentes posiciones que existían en ese organismo. Está comisión fue creada con el criterio de que estuvieran representadas todas las orientaciones. Pero lo cierto es que a esa comisión nunca fuimos citados y en realidad esa comisión no se reunió nunca. 

De todas maneras, como estamos convencidos que es imprescindible un profundo debate sobre la caracterización de la etapa a nivel nacional e internacional, y fundamentalmente creemos imprescindible debatir sobre la caracterización del gobierno del Frente Amplio, con el objetivo de definir cuál debería ser la perspectiva del movimiento sindical de cara al futuro, que permita construir a partir de ella el plan de acción, hemos estado intercambiando opiniones entre diferentes orientaciones, sindicatos y agrupaciones sindicales y hemos resuelto presentar nuestra opinión en este documento como un aporte a la discusión. 

1.- Caracterización de la etapa a nivel continental

Comencemos por decir que el concepto “progresismo” en un gran paraguas que cubre a gobiernos cuyos procesos son distintos en contenido y profundidad.

Los gobiernos progresistas del Cono Sur, con todas sus diferencias, se inscribieron dentro de las variadas opciones de la institucionalidad capitalista para administrar la crisis. En Argentina, Brasil y Uruguay llegan al gobierno fuerzas políticas tratan de atenuar los males del capitalismo sin enfrentarlo como sistema. En los tres países los cambios son fuertes en el plano electoral - con reiteradas victorias nacionales y regionales-, mínimos o nulos en lo ideológico, pero en lo económico e institucional profundizaron el capitalismo.

Si bien coincidimos en que la principal fuerza motriz de los cambios sociales son los trabajadores organizados, vemos que hasta ahora las acciones llevadas adelante han sido insuficientes para modificar la correlación de fuerzas y profundizar cambios capaces de modificar la estructura social y económica del Uruguay, sin posibilidad de ser revertidos o revocados si alterna el gobierno.  Si no somos capaces de modificar la correlación de fuerzas en nuestro país y de clarificar cuales son los puntos de inflexión por donde pasa hoy la lucha de clases, no hay manera de combatir al imperialismo y las derechas seguirán ganando.

Durante casi una década los precios de las materias primas que exportan estos países tuvieron precios mucho más altos que en períodos anteriores y eso posibilitó un aumento significativo de los recursos de que disponía el progresismo para llevar adelante sus proyectos de cambios y buscar la legitimización social.

La caída de los precios de las materias primas, la recuperación del valor relativo del dólar - con las consiguientes devaluaciones - y el retraimiento de la entrada de capitales afecta entre otros, económica y políticamente a los gobiernos progresistas.

Hay una tendencia al descenso de la actividad económica: desaceleración, estancamiento y, en algunos casos, recesión con lo cual se genera la caída del ingreso nacional y un aumento considerable del déficit fiscal. En contextos críticos, como los señalados, caen los ingresos reales de trabajadores y pasivos, se reducen los recursos destinados a los servicios e inversiones públicos, y a políticas asistenciales dirigidas a los sectores más desprotegidos, lo que provoca una pugna distributiva entre trabajo y capital y el creciente empobrecimiento de sectores sociales que dependen de subsidios del Estado.

Lo anterior genera condiciones objetivas para la agudización de la lucha de clases, pero no existen condiciones subjetivas tales como conciencia, organización y dirección para poner en cuestión el dominio del capital.

En este proceso de retroceso económico el progresismo tiene reveses importantes: triunfó Mauricio Macri en Argentina (22/11/2015); en Venezuela obtuvo mayorías parlamentarias la oposición (06/12/2015) y obtuvo las firmas necesarias para cumplir con la primera etapa del Referéndum revocatorio; en Bolivia fue derrotada la propuesta de reforma constitucional para posibilitar la reelección de Evo Morales (21/02/2016); en Brasil, luego de la aplicación forzada de los mecanismos constitucionales para destituir sin causas legitimas a Dilma Rousseff su partido, sufre una fuerte derrota en las recientes elecciones municipales (02/10/2016).

En cualquier caso, no puede ignorarse que las derrotas electorales, la ofensiva del capital y las agresiones imperialistas han sido facilitadas, en mayor o menor medida, por insuficiencias internas, tales como: el burocratismo, la corrupción, la lucha por el poder y, fundamentalmente, por profundas desviaciones y/o debilidades ideológicas. Tampoco puede desconocerse que no se ha logrado la transformación de la base productiva y que aumentó la primarización, la extranjerización y la vulnerabilidad de nuestras economías.

 

Todo este proceso se encuadra dentro de una ofensiva estratégica del capital - que lleva décadas -  por instaurar un modelo de acumulación que el sistema capitalista necesita aumentar la decaída tasa de ganancia y trasladar los costos de las sucesivas crisis a los trabajadores de los países periféricos.

 

Para ello necesitan, entre otras cosas:

a) reducir al mínimo las fronteras y las regulaciones económicas a través de Tratados de Libre Comercio y de Protección de Inversiones cada vez más invasivos y lesivos para la soberanía nacional

b) aplicar políticas de ajuste para bajar los costos del Estado y de la mano de obra con políticas restrictivas de diverso tipo.

2.- Caracterización del gobierno

Las ventajas otorgadas por los gobiernos desde la dictadura hasta la actualidad al capital foráneo han permitido un fuerte proceso de extranjerización de los principales recursos del país, en los hechos predomina el proyecto del capital transnacional. Como contrapartida se pierde el control nacional del proceso productivo y se cuestionan aquellas decisiones estratégicas que podrían repensar el desarrollo nacional sobre bases más autónomas.

Han existido, ciertamente, contradicciones y disputas en el gobierno y en la fuerza política – en el FA se expresan intereses socioeconómicos contrapuestos - pero la iniciativa respecto al modelo económico y la inserción internacional estuvo desde el principio en manos de quienes propugnan una profundización del modelo centrado en el mercado, atraer inversiones extranjeras y el mayor nivel de apertura externa posible.

Los sectores que han resistido ese modelo económico, si bien han carecido de una propuesta alternativa común, frenaron el TLC con Estados Unidos en 2007 y el TISA en 2015. 

Como contrapartida del proceso de profundización del modelo ortodoxo, amigable para la inversión extranjera, los gobiernos del FA buscaron su legitimación a través de una estrategia que combinó, la contención de las situaciones de máxima pobreza con políticas sociales.

Desde este punto de vista consideramos que los últimos gobiernos han realizado una estrategia de profundización del capitalismo basada en una política de conciliación de clases asimétrica que brinda ciertos beneficios a los capitalistas.

Es asimétrica porque los beneficios legales obtenidos por los trabajadores, en base a su lucha, pueden ser reversibles por cualquier gobierno, se pueden modificar o derogar leyes, decretos y resoluciones. Avances tan importantes, tales como: la reimplantación de los Consejos de Salarios - ampliado a los trabajadores rurales y a las empleadas domésticas-; los fueros sindicales; la eliminación del decreto que impedía las ocupaciones; la ley que garantiza los cobros de derechos laborales cuando no cumple una empresa tercerizada; la ley de ocho horas al sector rural; las leyes de negociación colectiva pública y privada, ley de responsabilidad penal, FONDES Y INEFOP (lamentamos el mal uso dado a los fondos del INEFOP en la última rendición de cuentas).
También valoramos los avances en materia social como son Matrimonio Igualitario, Interrupción voluntaria del Embarazo, Legalización de la Marihuana y el Sistema de Cuidados 

De la misma forma debe señalarse que en el caso de los trabajadores públicos se han tomado medidas legales que precarizan el trabajo (los que van de los contratos de derecho privado a una serie de medidas en el estatuto que degradan el Servicio Civil de Carrera), penalizan las medidas gremiales (decreto 401, que sanciona duramente los paros perlados  y las medidas parciales), decretos de esencialidad que no se corresponden con los acuerdos de la OIT, se ha incumplido con la Ley de Negociación Colectiva.

En lo que tiene que ver con los trabajadores y pasivos el nuevo sistema mixto los desprotege y empobrece a través de un sistema de ahorro individual que fue creado para liberar parcialmente al Estado de sus responsabilidades sociales y económicas de garantizar una pasividad digna. Las AFAP son organizaciones con fines de lucro, que especulan con el dinero de los trabajadores y generan rentas vitalicias cuyo valor es indefinido. El caso de los llamados “cincuentones” es una muestra, generalizable en el futuro, de lo que les espera a los trabajadores cuando se jubilen. Es claro que debemos eliminar las AFAP.

Hoy vemos, además, que los valores de las rentas vitalicias que cobraran los pasivos son reducidos arbitrariamente por el Banco Central a través de las tasas de interés técnico y la tabla de mortalidad que determina la expectativa de vida, generando pérdidas en las jubilaciones.

Los capitalistas, en cambio, tienen beneficios y privilegios, tales como: la ampliación del número de Zonas Francas, las que se otorgan a empresas transnacionales que instalan grandes plantas pasteras y/o en edificios en la ciudad; la ampliación de los beneficios de la Ley de Promoción de Inversiones y la Ley de Asociación Público Privada que beneficia tanto al capital extranjero como al nacional.

Estos beneficios del capital transnacional están fuertemente protegidos por tratados de protección de inversiones y de libre comercio que garantizan que en caso de incumplimiento del Estado este deban enfrentar demandas internacionales y pagar enormes indemnizaciones. Tampoco puede desconocerse que los subsidios ya otorgados a las empresas nacionales no pueden ser revocados porque enfrentarían juicios con costos muy altos.

Téngase en cuenta que esta situación de asimetría entre el capital y el trabajo aumentará exponencialmente si el gobierno sigue adelante con su política de firmar tratados de libre comercio y de protección de inversiones con países de enorme poder económico mundial como China y los países agrupados en el Transpacífico, ejemplo TLC con Chile.

Esta desigualdad jurídica entre el trabajo y el capital se expresa con meridiana claridad en los momentos de crisis económica cuando se producen reducciones del nivel de actividad, devaluación, inflación y déficits fiscal que hacen que el Estado aplique políticas de ajuste.

En ese marco se inscribe el proceso de ajuste de las cuentas públicas, llamado “moderación y prudencia”, que impactará muy negativamente en el nivel de vida de los trabajadores y pasivos, tanto en el ingreso directo - salarios y pasividades – como en el indirecto - reducción y pérdida de calidad de servicios básicos, tales como la educación y la salud, hay que decirlo claramente acá existió un AJUSTE FISCAL.

3.- Balance y Perspectivas

Pensamos que antes de ponernos a analizar las formas de acción hay que resolver lo referente al diagnóstico de situación y su forma de arribar a él. No es por destacarse ni diferenciarse por capricho sino que tenemos una mirada distinta de la realidad.

La participación debe estar dada en la elaboración, en el consenso, en el mayor apoyo no por concepción únicamente de unidad sino por un altísimo grado de convicción el cual deviene no como un imperativo (a riesgo de ser catalogado como un traidor si no se comparte) sino como conclusión cierta a la que se llega cuando realmente hemos sido protagonistas de los contenidos, sus énfasis, sus puntos y sus comas. Es imprescindible tener una mirada crítica, porque en función del diagnóstico y análisis de la situación política son las resoluciones y conclusiones, y de ello el plan de acción que ponga al movimiento obrero a la vanguardia de la lucha.

Abogamos para que el Secretariado baje a discusión no uno sino más de un documento, que reflejen las posiciones mayoritarias y las minoritarias también y que los mismos sean analizados por todos en las redes de asamblea y demás mecanismos que se tienen.

Esto es lo primero, sino el ejercicio es inútil. Mucho hay para aportar en la mirada y buscar el camino de encuentro entre dos o tres miradas en principio antagónicas pero pasibles de encontrarse.

En éste mismo sentido, la autocrítica debe hacerse de igual forma, sin ausencia de análisis de los errores o carencias que pudiéramos cometer y tener los trabajadores organizados. Y en éste camino no solo debemos hablar del síntoma, o de quien moviliza más que quien, sino que también se debe a nuestro entender, hacer un diagnóstico. Entre todos.

Urge conocer cuál es la valoración que se tiene del proceso de acumulación de fuerzas (en términos de cuánto) que ha logrado hacer la clase trabajadora, y si los cambios que se han operado en las decisiones de gobierno que claramente nos afectan, son solamente atribuibles al accionar de la organización sindical o se tienen en cuenta también otros factores.

Insistimos en que si seguimos partiendo de análisis no consensuados seguiremos dando más en la herradura que en el clavo.

Hacemos nuestras las expresiones “vienen por nosotros para liquidar las conquistas-----el Uruguay no es una isla…”.  Vienen por todo lo que hemos ganado los trabajadores a lo largo de años de lucha, entre otros, derechos laborales, libertades sindicales, formalización y aumentos salariales. 

No necesariamente vienen por el Frente Amplio, que en muchos casos es funcional a los intereses del capital. Acaso podemos obviar y olvidar que desde los gobiernos del FA se impulsan medidas tales como los tratados de libre comercio y de inversiones, la extranjerización de la economía, el mantenimiento del sistema de AFAPs, las declaraciones de esencialidad sin fundamento legal, el decreto 401 que pena en forma más desproporcionada los paros parciales, la prohibición de ocupar en el sector público, la represión en la educación  y el incumplimiento de la Ley de Negociación Colectiva. Además de los procesos de privatización en varias empresas públicas así como la limitación en las inversiones, y en muchos casos pasando a régimen de PPP o en concesiones con los privados, con todo lo que ello implica.

Esta expresión puede dejarnos entrampados en la lógica de pensar que por no ser una isla en el continente entonces los vaivenes en estos avances y retrocesos dependen únicamente del conjunto continental, y una vez más obviaríamos mirar qué tanto incide en nuestro destino las decisiones de gobierno, ergo la manifestación de su voluntad política.

El tema es como nos paramos los trabajadores frente a éstas muestras y a quien responsabilizamos de sus efectos…si solo al gran capital, la derecha política y el supuesto mayor grado de organización de los patrones o si vemos en el gobierno no solo a quien no pudo, tuvo limitaciones, algunos errores y debilidades o si decidida y conscientemente no quiso atender a nuestros reclamos, porque optó por atender a otros demandantes y apeló a la conciliación de clases, beneficiando al capital y redistribuyendo un poco mejor el ingreso pero no la riqueza que cada vez está más concentrada.

En nuestro país hemos tenido que tironear mucho para, luego de un desgaste brutal, lograr avances mínimos, apenas suficientes como para descomprimir momentáneamente pero que ya auguran mayor conflictividad porque no son avances que se configuren como sostenidos, ni como base de una política económica sensible a nuestros reclamos.

Muestra de ello:  el importante ajuste fiscal definido por el actual gobierno, el cual lo pagan los trabajadores y no los capitalistas: se apeló a las viejas recetas del neoliberalismo para abatir el déficit fiscal, aumentando el IRPF al trabajo, y haciendo importantes recortes en los gastos sociales, afectando las áreas más sensibles como la Educación,  la Salud, el INAU y la UDELAR entre otros, recortes que producto de la lucha del Movimiento Sindical no fueron peores y se pudieron salvar los convenios salariales.

Ajuste fiscal que se empezó a materializar a comienzo de este año, debido al  importante aumento en las franjas del IRPF, con las modificaciones que se hicieron en las deducciones, con el aumento de las tarifas Públicas por encima de la inflación, con el aumento del boleto sin argumentos convincentes, y como decíamos anteriormente el recorte de alrededor del 50% de los créditos asignados en el presupuesto para el año corriente fundamentalmente en el gasto social.

Si a eso le sumamos que las pautas salariales fueron casi ofensivas, y que en la sexta ronda de Consejos de salarios, trece grupos sufrieron pérdida salarial (según  el informe del ICUDU), y que nuevamente el accionar del Movimiento Sindical en sendas movilizaciones, algunas de ellas cuestionadas por haber sido resueltas con votaciones divididas de la MNR, y las reuniones de los principales dirigentes con el Presidente de la Republica generaron algunas pequeñas, pero importantes modificaciones, que llevaron a que seguramente sean menos los sectores de trabajadores que pierdan poder adquisitivo en su salario,pero mientras tanto al gran capital se lo sigue beneficiando con importantes exoneraciones tributarias.

Quedo en evidencia, a nuestro entender, que en la última ronda de Consejos de Salarios hubo un intento por parte del Poder Ejecutivo de acercarse cada vez más a un “salario base”, en el cual todos los trabajadores lleguena un mismo salario, que se ubique un poco por encima delsalario mínimo nacional, lo cual permita dar garantías a los inversores. Los capitales aspiran a que el modelo paraguayo sea un ejemplo a seguir en nuestro País, y el gobierno quiere ofrecer reglas claras para que el capital se instale, por lo que es necesario generarles condiciones salariales acordes a sus intereses aunque eso vaya en contra de los intereses del trabajador

Por esto creemos que el movimiento sindical deberia reflexionar sobre la necesidad de estudiar sino es necesario un cambio en la forma como en el contenido de los Consejos de Salarios, es probable que la vieja ley  haya cumplido su vida útil y debamos avanzar en una alternativa que nos permita mejorar los resultados  de la negociación colectiva

Los aumentos ridículos a las pensiones y jubilaciones, que podrían haber sido peores de no mediar la movilización y la lucha de los jubilados en coordinación con el PIT CNT, el avance del desempleo, la represión de la protesta sindical mediante los cada vez más frecuentes decretos de esencialidad y aplicación del decreto 401, también han marcado la actual coyuntura. La falta de voluntad de tocar las jubilaciones de los altos militares a los cuales solo le quieren tocar el 10% del subsidio (40 millones) que pagamos todos los uruguayos.

Reconocemos que el accionar de nuestro Movimiento Sindical ha sido un elemento de presión para que el gobierno por su lado y las patronales privadas por el otro no hayan avanzado en sus planteos originales, pero está claro que infelizmente lo que ha permanecido como sostenido a lo largo de la historia es el hecho que sean siempre los trabajadores la variable de ajuste. No fueron lo mismo los gobiernos progresistas de estos últimos 15 años a los gobiernos de los partidos tradicionales, pero el progresismo no ha sabido empoderar a los movimientos sociales, estos han arrancado conquistas y crecido en número pero lejos se está de tener un gobierno de los trabajadores y para los trabajadores.

En este camino, luego de una primera recuperación de los niveles de empleo miles de trabajadores han quedado desempleados y empobrecidos y han sido apenas cobijados por los cada vez más frecuentes seguro de paro extendidos.

Seguimos siendo un país con una economía sub desarrollada, con altísima oferta de servicios, extractivista, empeñada en la práctica del monocultivo y el uso de los transgénicos, exportador de materia prima sin valor agregado, dependiente y endeudado.

Se hace necesario discutir el papel que cumple nuestro país en la economía regional y mundial para analizar, a partir de allí, las diferentes alternativas económicas que generen empleo estable y de calidad. Es imprescindible una inserción de los trabajadores que pierden su fuente de trabajo producto de la inviabilidad de las empresas, o en el vaciamiento que muchas veces los empresarios hacen de las mismas. Sin políticas de reconversión y empleo cada vez serán más los trabajadores que quedaran fuera del sistema. En este contexto es necesario profundizar en el debate de como los trabajadores organizados podemos recuperar empresas devastadas por los patrones, utilizando algunas herramientas que hoy existen como por ej el FONDES, perfeccionando esos instrumentos y también pensando y desarrollando otros.

De la bonanza económica del gobierno anterior solo nos quedó la ilusión, algunas mejoras sobre todo en la agenda social y la cultura del endeudamiento plástico.

Es casi un pecado insistir que el retroceso en la conciencia del pueblo se debe a factores externos al accionar de los gobiernos llamados populares, es una falacia de gravedad histórica por las consecuencias a futuro.Hay acciones concretas del gobierno en contra de los trabajadores.

En la legislación laboral no se discute que hemos conseguido avances importantes y la negociación colectiva se ha fortalecido en algunos sectores (no tanto en el público donde sigue habiendo serias dificultades) pero todo lo logrado adolece de una debilidad notoria frente a las prerrogativas del gran capital que tienen protecciones supra constitucionales.

Criticamos y repudiamos el mayor gravamen impositivo al trabajo con relación al mínimo gravamen al capital, sobre los recortes presupuestales e incluso tachar de intransigente al gobierno cuando no quiso cambiar las pautas salariales; saludamos que el PIT CNT abrazara con más fuerza la lucha contra las AFAPS, y en particular en estos momentos la lucha llevada adelante para encontrar una solución a los llamados “cincuentones”.

Pero no creemos contradecirnos cuando reconocemos que todo esto ha sido producto de la lucha centralizada, pero a la vez debemos decir una vez más que son insuficientes; y que la respuesta del gobierno es más que insuficiente aún.

No creemos que los cambios hayan sido sustanciales como han planteado algunos compañeros, pero es importarte capitalizar la lucha y las movilizaciones que hemos protagonizado, creemos que todavía no han sido suficientemente escuchados nuestros reclamos y las respuestas que hemos tenido desde el Poder Ejecutivo no parecen formar parte de una política sostenida o manifiesta intención de ir por una vía similar a la que el movimiento sindical plantea, sino que parecen más fruto del tironeo que se ha dado entre los unos y los otros.

A riesgo de parecer a estas alturas tremendamente negativos, discrepamos con recorrer siempre el mismo camino, o únicamente este. De seguir así, el tironeo tendrá los mismos resultados, y una vez más la responsabilidad parece estar solamente en nosotros. La lucha de clases es algo más que esto, y supone etapas de elaboración de pensamiento y de profundización de análisis no tan claramente visibles en éste momento.

Necesitamos afinar la mirada, no repetir hasta el cansancio lo que ya sabemos , tener en cuenta la mayor cantidad de factores sin disimular ninguno , no distraernos en cuestiones irrelevantes, ni insuflarnos con un discurso de barricada cuando ya sabemos que todos los puntos (trabajo, inversión pública, rol de las empresas públicas, aprobación de leyes, salud, educación, vivienda y seguridad social) por los que luchamos dependen sí de nuestra lucha, sí de los aportes y propuestas de los distintos sindicatos, sí de la negociación colectiva pero también y en altísimo grado, de la voluntad política de este gobierno, y no tanto ni tan poco del contexto internacional o regional.

 

4.- Propuestas de acción

Para definir nuestras propuestas de acción partimos de dos premisas básicas:

- el PIT CNT, como continuador de la gloriosa CNT, representa los más altos niveles de unidad de la clase trabajadora y es un referente ético y programático fundamental para nuestro pueblo; fundamentalmente para nuestra clase bregando por la conquista de una nueva sociedad, sin explotados ni explotadores, superadora del sistema capitalista.

- el PIT CNT históricamente ha asumido – en alianza con las organizaciones de estudiantes, pasivos, cooperativistas y sectores sociales en general - la defensa de los intereses populares como el verdadero escudo de los débiles.

Para ello no alcanza solo con medidas “administrativas” que generen direcciones intermedias para aumentar la participación de los trabajadores, se necesita construir un movimiento sindical que acerque a la clase trabajadora a la militancia en los distintos ámbitos del Pit – Cnt. Generar los espacios de debate abiertos en las comisiones para que las distintas visiones se vean reflejadas en ellas, con discusión, tolerancia y respeto, esto nos permitirá mantener la imprescindible Unidad del movimiento sindical. Solo así sin ningún tipo de sectarismo, podremos insertarnos nuevamente en una sociedad que según algunas mediciones, parecería que cada vez se siente menos identificada con el movimiento sindical

A partir de esas premisas es que sostenemos la necesidad de definir de inmediato la siguiente plataforma de lucha:

1.- Para que cientos de miles de trabajadores activos y pasivos no vivan en situaciones de tanta desigualdad es imprescindible un aumento general de salarios y las pasividades particularmente de aquellos que están más sumergidos a partir del 1° de enero de 2017. No estamos de acuerdo, además, con la de desindexación de los salarios establecida a partir del 2015.

 

2.- Modificar el mes en que se aplica el UTE Premia para cualquier otro del año con excepción del ya tradicional mes de diciembre, dado que lo que por un lado se configura como un beneficio, por el otro incide a la baja en el aumento salarial de pasivos y trabajadores públicos.

 

3.- Exigir la solución inmediata del problema de los trabajadores “cincuentones” quienes deben recibir los ingresos que les correspondían de acuerdo al sistema de reparto.

4.- Eliminar definitivamente las AFAPs porque los derechos a una pasividad digna de los trabajadores no pueden quedar supeditados al lucro del capital.

5.- Reclamar al parlamento uruguayo que rechace el Tratado de Libre Comercio con Chile que fue firmado a espalda de nuestro pueblo y traerá, entre otros aspectos, un incremento muy fuerte en los costos de los medicamentos y limitaciones muy importantes para la supervivencia y el desarrollo de nuestras empresas públicas.

6.-Prepararse para dar nuevamente la lucha por un Presupuesto digno, de modo de incrementar los recursos para la salud, y el 6% para la educación, así como el acceso a la vivienda de los sectores de menores ingresos de nuestra población.

7.- Para avanzar en la dirección que estamos señalando existen muchas medidas posibles, pero todo debería comenzar por la verdadera aplicación de que “pague más el que tiene más”, eso implica cobrar un verdadero impuesto a la riqueza acumulada y que “paguen más los empresarios que ganan más”, no los trabajadores y los pequeños productores y comerciantes.

8.- Pelear firmemente por la categorización en todas las ramas.

9.- Aprobar e impulsar las Leyes que hoy están trancadas en el Parlamento (Ley de Insolvencia Patronal, Ley de cuota en empleos para personas con discapacidad, modificación de la Ley sobre trabajo nocturno, nueva Ley contra las tercerizaciones) exigir la derogación del art 733 el cual posterga indefinidamente los pagos de los juicios ganados por los trabajadores al estado.

10.- Continuar la lucha contra los vestigios del autoritarismo de la dictadura y el terrorismo de estado, hoy reflejado en las infiltraciones y espionaje en democracia, en el movimiento obrero (Archivos Castiglioni).

Modificación de la Ley 18.033 en cuanto a las políticas de reparación para los afectados en la última dictadura.

Retiro de las tropas de Haití.

 

¡A los trabajadores solo los salva la lucha consciente y organizada de los trabajadores!

¡Viva la unidad sindical!

¡Viva el PIT CNT!

 

 

 

LISTA 41 DEL PIT CNT, AGRUPACIÒN SINDICAL 5 DE MARZO, FRENTE SINDICAL LEÓN DUARTE, COFE, FOEB, AFFUR, AFPU, UF

FOICA, SUGHU, LISTA 307 ADEOM, AGRUPACIÒN AVANZAR SIMA, AGRUPACIÒN SINDICAL DE LA CONSTRUCCIÒN 5 DE MARZO

AGRUPACIÒN 5 DE MARZO DE SALTO, AGRUPACIÓN 5 DE MARZO DE MINAS, LISTA 1 DE SIMA