Declaración pública sobre documento de las cámaras empresariales

18 de julio 2190
Montevideo, Uruguay

+598 2 4000 225
cofe@adinet.com.uy

COFE

Hemos tomado conocimiento, con profunda preocupación, de las propuestas de la Confederación de Cámaras Empresariales, para implementar en lo inmediato y en el próximo período de gobierno.

El objetivo fundamental de esta agremiación empresarial es “mejorar el clima de negocios y así aumentar la inversión la producción y el empleo.”, léase aumentar los beneficios de los empresarios nacionales y extranjeros, a costa de

la pérdida de poder adquisitivo y derechos de trabajadores y pasivos. Parten de una caracterización de la situación económica nacional como de: estancamiento productivo, baja inversión privada, inversión extranjera directa negativa,

cierre de empresas, destrucción de puestos de trabajo, atraso cambiario y déficit fiscal alto y creciente. Para lo cual piden reducir el déficit fiscal y exigen abatir el gasto público, pero a la vez, en forma inconsistente y contradictoria

con ese objetivo se proponen reducir los ingresos del Estado a través de la baja de los pagos por: Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas,

Contribución inmobiliaria rural, aportes patronales a la seguridad social y modificar la Ley de Promoción de Inversiones para lograr mayores exoneraciones tributarias. Piden, también, reducir el atraso cambiario, lo que implica

devaluar la moneda nacional para que sus costos en dólares se reduzcan,afectando a la  mayoría de la población que tiene ingresos fijos, trabajadores y pasivos, y que perderá poder adquisitivo. Y, por si esto fuera poco, pretenden

que se aumente la edad de retiro, se baje la tasa de remplazo y la forma en

que se computan los servicios, obligando a los trabajadores que se jubilen a trabajar más años y a tener una jubilación menor. Pero, por si los perjuicios para los trabajadores fueran pocos, proponen desmantelar el Estado y para

lograrlo proponen “la no reposición de funcionarios públicos al menos por el próximo periodo de gobierno”, lo cual abarcaría, también al personal contratado. Obviamente, para lograr más mercados para sus operaciones sostienen

que se debe revisar los roles funciones del Estado y de las empresas públicas, dando mayor participación a la iniciativa y a la inversión privada. Podríamos continuar enumerando otras medidas del extenso documento elaborado por

la Confederación de Cámaras Empresariales que van en la misma dirección que las anteriores: aumentar los beneficios del capital haciéndoles pagar a los trabajadores y al pueblo en general costos de la crítica situación que vive el

país. Instamos a todos aquellos que sostienen y respaldan estas propuestas a interiorizarse de los grandes problemas del Estado, a dejar de lado las visiones miopes y economicistas que solo atienden al déficit fiscal cómo única

preocupación de la estabilidad económica y política. Desde COFE en nuestra campaña del año pasado “Nuestro trabajo son tus derechos”, alertamos, que en varias reparticiones del Estado la necesidad de funcionarios es tan grande

que pone en peligro funciones básicas que hacen también a la seguridad de la población, concepto que va mucho más allá de defenderse contra los delitos contra la propiedad. A título de ejemplo, la Dirección Nacional de Aviación

Civil e Infraestructura Aeronáutica; el Ministerio de Transporte y Obras Públicas; el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca hoy se encuentran en alerta máxima por la falta de personal para desempeñar las funciones básicas que

tienen en sus cartas constitutivas, condiciones que se agravarán sino se corrigen en los próximos dos años circunstancias de apremio por desmantelamiento de la plantilla. Asimismo, existen otros ejemplos para aportar al debate

público sobre qué Estado necesitamos, donde lamentablemente la falta de personal, el no llamado a concursos de ascenso, la no utilización y/o abatimiento de vacantes, la falta de reestructuras administrativas, conduce/conducirá a

la ineficiencia cuando no a la tercerización/privatización de los servicios que brinda el Estado. O, lo que resultaría más alarmante y mucho más costoso, a accidentes evitables o la pérdida de activos bien ganados por el país, a nivel

de seguridad, calidad productiva y bienestar social. Por todo lo cual la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado rechaza tajantemente este tipo de planteo que impulsa la Confederación de Cámaras

Empresariales la que, además de demostrar una profunda ignorancia respecto al funcionamiento del Estado, impulsa medidas de todo tipo y en múltiples ámbitos a favor del capital y contra los intereses de los trabajadores y el

pueblo.